Piden mirar hacia China. El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, ha denunciado el intento del Partido Comunista Chino de aprovechar políticamente la muerte del afroamericano George Floyd durante una detención policial, la cual ha despertado masivas protestas en muchas zonas de Estados Unidos.

“El desalmado intento del Partido Comunista Chino de aprovechar la trágica muerte de George Floyd para su propio beneficio político no tendrá éxito. En su mejor momento Beijing impone inmisericorde el comunismo. Ante sus desafíos más difíciles, Estados Unidos garantiza la libertad”, sostuvo Pompeo.

Problemas que vienen de antes. La tensión entre Estados Unidos y China no es nueva, esta se viene incrementando en los últimos meses por el polémico manejo – como asegura Donald Trump – de la pandemia por parte del Gobierno de Xi Jinping. Según la Administración Trump, “hay una enorme cantidad de pruebas de que el coronavirus comenzó en el laboratorio de Wuhan”.

“El contraste entre los Estados Unidos y el Partido Comunista Chino (PCCh) no podría ser más claro: en China, cuando una iglesia se quema, el ataque fue casi seguro dirigido por el PCCh. En EEUU, cuando una iglesia se quema, los incendiarios son castigados por el gobierno, y es el gobierno el que trae camiones de bomberos, agua, ayuda y consuelo a los fieles”, agregó el secretario de Estado.

Para Pompeo, Beijing en los últimos días ha mostrado su continuo desprecio por la verdad y su desprecio por la ley. “Los esfuerzos propagandísticos del PCCh, que tratan de combinar las acciones de los Estados Unidos tras la muerte de George Floyd con la continua negación por parte del PCCh de los derechos humanos y la libertad básicos, deben ser vistos como un fraude”, exigió.