El asesinato de un niño de 4 años ha dejado conmocionada a toda la comunidad de Rurrenabaque, en el departamento amazónico de Beni (Bolivia). Un menor falleció el último miércoles tras ser apuñalado por su propia madre en represalia al maltrato que sufría por parte de su pareja y padre del menor, según informó El Heraldo.

Los vecinos alertaron del crimen a la Policía que se trasladó al lugar junto a un fiscal y se encontraron con la macabra escena. El niño tenía una herida en el tórax causada con un arma punzocortante. Además, la agresora le sacó los órganos vitales, lo que provocó su muerte, señalaron las autoridades en un comunicado.

“Es lamentable este hecho, realmente no sé qué está pasando”, señaló la fiscal de la región, Martha Mejía, visiblemente afectada en un video difundido este jueves por el Ministerio Público.

La Policía junto a la Fiscalía iniciaron una investigación; sin embargo, se espera el informe del médico forense para determinar las causas del fallecimiento del niño. Por su parte, el Ministerio de Justicia anunció a través del viceministro de Igualdad de Oportunidades, Alex Ríos, una serie de acciones para que el suceso no quede en la impunidad.