La vacuna contra el coronavirus que desarrolla la universidad británica de Oxford resultó “segura”, “entrena” el sistema inmunológico y no presentó ningún efecto colateral grave entre los 1.077 voluntarios que se sometieron a la prueba, según los resultados de las primeras fases del estudio.

La fórmula, denominada AZD1222, es elaborada por AstraZeneca y científicos de la Universidad de Oxford, y ya fue probada en adultos sanos de entre 18 y 55 años, quienes produjeron respuestas inmunes de anticuerpos y células T que pueden combatir el virus.

Según resultados del ensayo publicado en la revista médica The Lancet, estos descubrimientos son “muy prometedores”, si bien es necesario llevar a cabo ensayos a mayor escala a fin de determinar si los anticuerpos son suficientes para ofrecer protección a largo plazo contra la enfermedad.

“Necesitamos más investigaciones antes de poder confirmar que la vacuna efectivamente protege de la infección del COVID-19, y para determinar cuánto tiempo dura esa protección”, expresó el autor principal del estudio, Andrew Pollard, de la Universidad de Oxford.