Arequipa, el epicentro de la pandemia, poco ha cambiado desde la visita del presidente Martín Vizcarra. “Los esfuerzos se deben notar desde mañana”, dijo el último domingo. Sin embargo, en el hospital Covid-19 Honorio Delgado, la situación sigue siendo crítica. Hasta ayer por la tarde, las carpas frente al triaje de dicho establecimiento permanecían llenas de pacientes, otros llevaban varias horas a la intemperie a la espera de atención, y las familias aún se disputaban balones de oxígeno en los carros que también se utilizan como camas.

La región del sur vive días dolorosos. En medio del colapso de los hospitales, la descoordinación de las autoridades, la necesidad de más médicos, enfermeras y equipos de protección, el gobierno central evalúa la posibilidad de asumir el control de su sistema de salud, labor que tiene a su cargo el gobierno regional, encabezado por Elmer Cáceres Llica, en el marco de la descentralización. Esto será debatido hoy en la sesión del Consejo de Ministros.

La ministra de Salud, Pilar Mazzetti, refirió que esta medida ya ha sido conversada con el presidente Martín Vizcarra, la titular de EsSalud, Fiorella Molinelli, y el jefe del comando Covid-19 Arequipa, Edward Gratelly, a partir de la visita a la referida localidad el fin de semana. Esto estará supeditado, según Mazzetti, a las decisiones que tome el gobierno regional.