Los chilenos aprobaron el domingo derogar la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) con un voto abrumador para iniciar un proceso constituyente, que fue festejado en masa en las calles de todo el país.

Tras conocerse los primeros resultados apuntando a un claro triunfo del Apruebo, el centro de Santiago se convirtió en una caravana de autos a bocinazos, mientras en Plaza Italia, eje de las manifestaciones desde octubre de 2019, era una fiesta multitudinaria.

“Oh, Chile despertó, Chile despertó”, gritaron las miles de personas para festejar la victoria por un 78,28% de la opción “Apruebo” al cambio constitucional, versus el 21,72% que obtuvo el “Rechazo”, escrutado el 99,57% de las mesas. De un padrón electoral de 14,7 millones de personas, votó poco más del 50%, en un país donde el sufragio es voluntario.