En las últimas horas, el tifón Molave ha dejado alrededor de tres muertos y trece desaparecidos en su paso por Filipinas, así como múltiples daños materiales debido a los fuertes vientos y lluvias, que han originado inundaciones en la zona central del país, según el último recuento preliminar del Consejo Nacional de Reducción de Riesgo de Desastres.

Uno de los casos de fallecidos, todos por ahogamiento, se reportó en la isla de Marinduque, cuando un agricultor se ahogó después de que el triciclo en el que se transportaba fuera arrastrado por las inundaciones en la provincia de Quezón; mientras que los otros dos en la provincia de Negros Oriental, en la región central de Bisayas.

Los desaparecidos son todos marineros que se encontraban en alta mar al paso del tifón: 8 marineros de un barco que navegaba en las aguas de la provincia oriental de Catanduanes -otros cuatro tripulantes han sido encontrados con vida-; y uno en Camarines del Sur.