A partir de este lunes, los alumnos de la educación en Francia no podrán utilizar las llamadas mascarillas artesanales, sino que será obligatorio usar las quirúrgicas de tipo 1, con un filtrado superior al 90%, por orden del Gobierno.

La medida, que fue adelantada por el Ejecutivo el pasado 1 de febrero, entra en vigor en el marco de las nuevas iniciativas para frenar las variantes más contagiosas, como la británica, cuya presencia en el país sigue creciendo.

Además, con el objetivo de frenar la propagación de las variantes brasileña y sudafricana, la Dirección General de Salud (DGS) ha decidido reforzar el rastreo de casos, el aislamiento de positivos y facilitar el cierre de clases.

Los dispositivos fuera de la escuela también se han adaptado. A partir de ahora todas las pruebas PCR que den positivo tendrán que ir seguidas de una segunda prueba para identificar la variante en las siguientes 36 horas.