El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció este martes que el inicio del año escolar arrancará el próximo 1 de marzo y que la vuelta física a las clases será voluntaria, aunque afirmó que “la educación virtual nunca reemplazará a la presencial”.

“Serán los padres y apoderados, no el Gobierno ni tampoco el Colegio de Profesores, los que tendrán que tomar libremente la decisión de enviar a sus hijos a las escuelas”, dijo el mandatario conservador.

Piñera aseguró que la apertura de escuelas es “segura” y defendió que la educación presencial “es fundamental no sólo para la calidad académica (…), sino que también para la salud mental y emocional de los niños, para su calidad de vida, para su desarrollo integral”.

Con casi 800 000 infectados y más de 19 600 decesos totales desde el inicio de la pandemia el pasado marzo, Chile vivió el primer pico de contagios en julio, cuando el sistema sanitario estuvo a punto de colapsar, y ahora parece estar superando una segunda ola.