Unos 35 kilogramos llegó a pesar el pelaje de una oveja salvaje que deambulaba en medio del bosque australiano, en la que fue su primera esquila en cinco años, por lo que el montón de lana que la cubría se encontraba enredado y cubierto de barro y desechos.

‘Baarack’ fue encontrada en un bosque del estado de Victoria desde donde fue llevada a un refugio para animales al norte de Melbourne, dijo a principios de febrero en Facebook la asociación que lo atendió.

“No podía creer que realmente hubiera una oveja viviendo debajo de toda esa lana”, dijo Pam Ahern, fundadora de Edgar’s Mission Farm Sanctuary, a la televisión Nine News.

Según ella, ‘Baarack’ era “un cordero joven que se extravió y nunca regresó”, razón por la cual su abrigo no fue esquilado durante casi cinco años.