Las erupciones volcánicas han tenido un fuerte y persistente impacto en el clima de la Tierra durante los últimos 1 000 años y han sido determinantes incluso en los cambios en la distribución global de las precipitaciones.

Un equipo internacional de investigadores han corroborado que los grandes volcanes tropicales han causado algunos de los desastres naturales más demoledores de la historia del planeta, con erupciones que han producido cantidades masivas de gases nocivos y otro tipo de escombros.

En el trabajo, cuyas conclusiones se han publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), han participado investigadores de la Universidad Albany, la Universidad de Columbia, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Autónoma de Madrid.

Los científicos ya habían comprobado que las grandes erupciones volcánicas enfrían temporalmente el planeta y provocan otras alteraciones climáticas, incluidos cambios en la distribución global de las precipitaciones, y ahora han empleado archivos climáticos naturales para entender mejor los impactos hidroclimáticos globales y estacionales de todas las erupciones tropicales conocidas durante el último milenio.