La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez, encarcelada preventivamente durante seis meses por presuntos delitos de sedición, conspiración y terrorismo tras la crisis postelectoral de 2019, se ha declarado en huelga de hambre, ya que “no quiere luchar”.

Jeanine Áñez también estaría deprimida, según reveló la presidenta de la Asamblea de Derechos Humanos (APDHB), Amparo Carvajal, después de visitar a la exmandataria en la cárcel de mujeres de Obrajes, donde ingresó el pasado lunes.

Según relató Carvajal, “está en huelga de hambre. No quiere luchar. Tiene una depresión muy fuerte, profunda. Nadie pudo visitarla, ni sus familiares, solo su abogado”, recoge el diario local ‘Los Tiempos’.

A pesar de los intentos de animarla de la activista, cuenta la propia Carvajal, Jeanine Áñez reiteraba una y otra vez que “quiere morirse, porque ¿para qué vivir?”.