Una cabeza de mármol de más de 2.000 años de antigüedad de Augusto, primer emperador de Roma, fue descubierta el último 29 de abril en la localidad de Isernia, región de Molise, ubicada en el centro-sur de Italia.
 
La obra fue hallada accidentalmente por el arqueólogo Francesco Giancola cuando se realizaban trabajos de restauración para reparar una muralla medieval, que se construyó en la época de la Roma imperial y se derrumbó debido a las fuertes lluvias del 2013.
 
“Mientras excavábamos detrás de la muralla, me di cuenta de que la tierra cambiaba de color. (…) Así que continuamos cavando con paletas de precisión y salió un bloque de mármol. Enseguida vi que era una cabeza que reconocí como perteneciente a una estatua de Augusto por el pelo y la forma y el corte de los ojos”, declaró Giancola a la cadena CNN.
 
En un comunicado emitido por la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de Molise, la entidad confirmó que la cabeza pertenece al emperador Augusto, y agregó que debajo de toda ciudad italiana todavía se encuentran enterrados tesoros de siglos pasados.
 
“Porque detrás de los muros de una ciudad está obviamente la ciudad y su historia, que no se pueden perforar con pilotes de hormigón”, sostuvo la institución.