Indignación total generó en los familiares de las víctimas de La Cantuta y de los sótanos del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), así como de los policías asesinados en el Andahuaylazo, los anuncios de los candidatos de otorgarles el indulto a Alberto Fujimori y a Antauro Humala.

Gisela Ortiz, cuyo hermano es uno de los estudiantes de la universidad La Cantuta victimados en 1992, rechaza ambos. “Es una falta de respeto a las víctimas y demuestra el nivel de atropello a la justicia y los derechos humanos de la señora Keiko Fujimori y el señor Pedro Castillo”, remarcó.

Señala que la candidata de Fuerza Popular sabe bien que, de llegar a la presidencia, no podría dar ese beneficio a su padre a menos que se trate de un indulto humanitario, para lo cual existen tres requisitos: que padezca una enfermedad terminal, que sufra de enfermedad grave y las condiciones carcelarias pongan en riesgo su vida, o se le diagnostique un trastorno mental o degenerativo y que las condiciones en el penal pongan en peligro su vida.