Las cifras epidémicas en Francia mejoran a un ritmo más rápido de lo que esperaban los científicos que asesoran al Gobierno, lo que debe permitir poner fin a la obligación general de llevar mascarilla en el exterior a partir de julio.

El presidente del Consejo Científico, Jean-François Delfraissy, reconoció este martes, en una entrevista a la emisora RTL, que con la dinámica actual de reducción de la incidencia sería “muy difícil” mantener esa obligación “después del 30 de junio”.

“Hay que ser razonable. La gente que va a pasear por el campo, a las playas va a decir que acabemos con eso”, comentó el máximo responsable del organismo en el que se basa el Ejecutivo del presidente, Emmanuel Macron, para tomar las decisiones de gestión de la crisis sanitaria.

Pero insistió en que hay que tener cuidado para no levantar por ahora esa prohibición, ya que daría una señal que podría ser interpretada como el fin de otras medidas de protección frente al virus.