Israel anunció el lunes por la noche el fin inminente de la obligación de llevar una mascarilla en los lugares públicos cerrados, una de las últimas medidas en vigor en el marco de la lucha contra la pandemia de la COVID-19.

“La obligación de llevar una mascarilla queda anulada a partir del martes 15 de junio”, anunció el ministerio de Salud en un comunicado.

Israel suavizó a principios de junio las restricciones sanitarias para su habitantes, aunque mantiene todavía medidas drásticas para los visitantes, entre ellas una cuarentena.

El país inició a finales de diciembre una masiva campaña de vacunación tras un acuerdo con el laboratorio Pfizer, que le entregó millones de dosis a cambio de datos sobre los efectos.

Más de cinco de los 9,3 millones de israelíes (55% de la población) recibieron las dos dosis del inyectable.