Con Leo Messi y su tobillo ensangrentado y un descomunal Emiliano Martínez en la portería al atajar tres disparos desde los 11 metros, Argentina eliminó a Colombia en la tanda de penaltis (3-2). Disputará la final de la Copa América con Brasil el próximo sábado.

El partido más esperado, con el correspondiente duelo entre Messi y su ex compañero Neymar, se ha convertido en realidad. “Nos falta dar un solo pasito. Vamos a dar todo, a pesar del cansancio. Sabemos lo que es Brasil, y lo que es Ney”, dijo La Pulga después del partido en el que más golpes sufrió a lo largo del certamen.

Excesivo sufrimiento

Argentina sueña con conquistar el título 28 años después. Obtuvo su boleto con un excesivo sufrimiento. El empate a uno del tiempo reglamentario fue fruto de sus errores y del tesón colombiano. Como ha sucedido durante el torneo, el conjunto que dirige Lionel Scaloni suele comenzar con una energía voraz que lo lleva a abrir tempranamente el marcador. Esta vez le tocó hacerlo a Lautaro Martínez, a los cinco minutos tras otra asistencia de Messi. El astro del Barcelona ya había dejado antes algunas pinceladas de su genio.

Pero a partir de ese momento, los argentinos comenzaron a perder la iniciativa. Colombia se los llevó por delante. Le alcanzó con la prepotencia para poner en aprietos al portero Martínez en varias oportunidades. Sucede que la selección albiceleste está lejos de ser un equipo homogéneo. Se descompensa muy pronto. Lo que genera ofensivamente contrasta con su enorme dificultad para contener los avances rivales y disputar los balones.