Crías de alpaca muertos, cientos de camélidos caminando kilómetros de distancia sedientos de agua que se hace más permanente por la fuerte radiación.  Es el desolado momento que atraviesan los alpaqueros de la provincia de Carabaya por la agobiante sequia que año tras año se vuelve más crítico.

En estas últimas semanas se han incrementado considerablemente los abortos, precisamente por esta escases de agua pero que además provoca la muerte de camélidos adultos, generando a su vez múltiples pérdidas económicas a los alpaqueros.

Las imágenes con la que acompañamos esta nota, provienen desde la zona de Quellosani ubicado en el distrito de Macusani límite con el vecino distrito de Nuñoa en la provincia de Melgar. “Los ríos están completamente secos, los ojos de agua ya no existen” refirieron alguno de los productores pecuarios.