En estos últimos años, el mulá talibán Neda Mohammad combatió a la vez al gobierno afgano y a sus rivales islamistas del Estado Islámico (EI). Nombrado gobernador tras la llegada al poder de los talibanes, promete ahora que los yihadistas serán erradicados de Afganistán.

Hace dos semanas solamente, aún era jefe de la rebelión talibana en el Nangarhar, estratégica provincia del este del país, de la que el mulá Mohammad es hoy gobernador.

El gobernador relata a la AFP la decisiva victoria de principios de agosto en el distrito de Sherzad, al cabo de “furiosos combates”, que condujeron a sus tropas a las puertas de Jalalabad.

El 15 de agosto, los talibanes entran en Jalalabad, donde las autoridades se rinden. Horas más tarde, la capital Kabul cae de la misma manera, y el presidente Ghani se fuga.