La nueva ruptura del cono principal del volcán Cumbre Vieja de La Palma (España) ocurrida este miércoles mantiene el flujo de lava hacia el oeste de la isla, donde además crece la preocupación ante las emisiones de dióxido de azufre (SO2) del penacho volcánico, que oscilan entre 6.000 y 9.000 toneladas diarias.

En las últimas horas han aumentado en La Palma los sismos de magnitud superior a 3.5 en profundidades medias y profundas -más de 20 kilómetros-, lo que hace que se incrementen las posibilidades de que se produzca un seísmo de intensidad VI (levemente dañino), según señaló este jueves el Departamento de Seguridad Nacional (DSN).

Constata además que la nueva ruptura del cono principal del volcán de Cumbre Vieja hace que se mantenga el flujo de lava hacia el oeste, alimentando las coladas ya existentes.