China confinó a una ciudad industrial de nueve millones de habitantes por un brote del coronavirus, que se propaga por el país con más de 4 700 casos reportados el martes, una ola de contagios que pone a prueba su estrategia de “cero COVID”.

Shenyang, un polo industrial donde tiene sede la fábrica de BMW, reportó 47 contagios el martes. Las autoridades ordenaron a los pobladores permanecer en casa y les anunciaron que no podrán salir sin el resultado negativo de una prueba tomada en las 48 horas previas.

La ciudad es la capital de la provincia de Liaoning, limítrofe con la de Jilin (norte), epicentro de la actual ola epidémica, debido a la variante ómicron.